Socializamos en Timbiquí el proyecto de Fortalecimiento y comercialización del cultivo de Piangua
El pasado 24 de enero se llevó a cabo en Timbiquí la fase de socialización del proyecto Fortalecimiento y comercialización del cultivo de Piangua en la Costa Pacífica del Departamento del Cauca, en el cual AS del Valle S.A.S realizará la labor de interventoría.
Este proyecto, que se viene gestando desde el año 2016 y que hoy ya es una realidad gracias a su aprobación por parte de la Gobernación del Cauca y el departamento nacional de planeación, busca beneficiar a 300 mujeres piangüeras y a sus familias, a través de capacitaciones, equipamientos para mejorar sus condiciones laborales y la regularización de su actividad.
En el evento de socialización estuvieron presentes los presidentes de los cuatro Consejos Comunitarios que se verán beneficiados por el proyecto de Fortalecimiento y comercialización del cultivo de Piangua en la Costa Pacífica del Departamento del Cauca: El Cuerval y Negros Unidos, de Timbiquí, Guailgui de Guapi y Manglares de López de Micay. Recordemos que, como requisito para ser beneficiarias del proyecto, las paingüeras deben hacer parte de alguno de estos cuatro Consejos Comunitarios.
Vea aquí todos los pormenores del proyecto de Fortalecimiento y comercialización del cultivo de Piangua en la Costa Pacífica del Departamento del Cauca.
En la reunión de socialización también contamos con la presencia de los representantes de las alcaldías de López de Micay, Guapi y la alcaldesa de Timbiquí, Neyla Yadira Amú Venté quien nos recibió muy emocionada por este proyecto que ya es una realidad para su municipio y que va a transformar la vida de centenares de familias en el pacífico caucano.
Y no es para menos. Este proyecto cuenta con una inversión de $2758 millones que serán destinados a capacitar a las piangüeras para mejorar su productividad y brindarles una formación socio empresarial para que no sean víctimas de estafa. Adicionalmente se mejorará sus condiciones laborales, dotándolas de implementos para que no trabajen más sin herramientas y artesanalmente como lo han hecho desde siempre y, muy importante, serán afiliadas al sistema de salud, pensión y riesgos profesionales.
Pero todo no para allí. El proyecto tiene un componente transversal que es la sustentabilidad alimentaria, a través del cual los beneficiarios van a recibir capacitación y un plante para que cada uno desarrolle sus huertas caseras. Recibirán colinos de plátano para sembrar en sus fincas, semillas de maíz y hortalizas para que tengan alternativas alimenticias desde sus casas y no mal vendan el producto de su trabajo por necesidad.
Una vez terminada esta primera fase de socialización, daremos inicio a la fase de campo, en la que las 300 familias beneficiadas empezarán a hacer parte del proceso y notarán un cambio significativo en sus condiciones de vida.